viernes, 29 de octubre de 2010

Predicción especial: Puente de Todos los Santos

Predicción: (Click en imagen)

Probabilidad de precipitación (AEMET): (Click en imagen)

Sábado: La primera jornada del puente será variable, con paso de nubes de oeste a este y algunos chubascos débiles más probables en el interior norte. En el resto, no son descartables a primeras horas. De cara a la noche la inestabilidad irá en aumento, intensificándose las lluvias en puntos del Maestrazgo y Els Ports. Las temperaturas bajarán y el viento será moderado de componente oeste.

Domingo: El domingo será el día más inestable del puente, con muchas nubes medias y altas que dejarán algunas lluvias débiles, con mayor probabilidad en el interior de las tres provincias pero sin descartar que afecten puntos de la costa de forma dispersa. El viento seguirá soplando moderado de poniente y las temperaturas se mantendrán sin cambios.

Lunes: Estaremos, sin duda, ante el mejor día del puente. Las nubes quedarán relegadas al norte y sólo en las comarcas del interior de Castellón podrían llegar a producirse algunos chubascos puntuales y débiles. En el resto el protagonismo será del sol. La nota negativa será un moderado descenso de temperaturas que dejará registros más propios de invierno. Apuntar, por último, una curiosidad: en el interior de Castellón y en cotas superiores a 1500-1600 metros podrían aparecer los primeros copos de la temporada. ¿Quieren un par de objetivos para ver la nieve? El Penyagolosa y el Cerro Calderón.

lunes, 18 de octubre de 2010

El enclave del sur: Montdúver

Muchos de ustedes se habrán preguntado alguna vez por qué las situaciones de inestabilidad acompañadas de vientos de levante (este) o gregal (nordeste) afectan más a las comarcas del sur de Valencia y el norte de Alicante. Los medios en multitud de ocasiones centran la atención en estos puntos porque es un valor en alza, una apuesta segura. En este artículo vamos a dilucidar algunas de las causas, de forma breve y fácil. Para ello, nos vamos a apoyar en elementos gráficos que en este caso resultan esclarecedores. La zona de estudio es bastante amplia, así que vamos a utilizar una muestra representativa, ¿conocen la Sierra del Montdúver?

Situada al oeste de Gandía, vigila de forma majestuosa la comarca de La Safor. Con una altitud máxima de 841 metros, la sierra ofrece un agreste paisaje digno de conocer. Coincidirán conmigo en que resulta un desnivel importante debido a su cercanía al mar. Un accidente natural colosal que curiosamente sirvió como fortaleza desde la prehistoria. Existe un testigo: la Cueva del Parpalló. Una amplia caverna que, excavada en los años 30 del pasado siglo, ofrece una panorámica del Paleolítico español. Estamos ante una zona histórica bajo el prisma de la naturaleza humana, pero también desde la efeméride meteorológica. La existencia de este coloso otorga a esta zona un peligro con el que coexistir: la torrencialidad de las lluvias. El Montdúver se convierte en una auténtica fábrica de cumulonimbos en serie. Su situación próxima a la costa ofrece al viento del levante un difícil handicap. Para superar este obstáculo tiene que ascender muchos metros con tal de llegar a las facilidades que ofrece el sotavento –el descenso en la cara opuesta de la montaña-. En argot del ciclismo, una ascensión digna del Tourmalet que en ocasiones hace interactuar a las características endémicas de este viento -cálido y húmedo en origen- con otras más frías -situadas a mayor altitud- provocando el crecimiento de núcleos tormentosos.


Principalmente son dos los fenómenos que otorgan dicha peligrosidad a la zona:

-Las nubes bajas de retención y los consiguientes chubascos persistentes que descargan. Los estratos impulsados por el viento de levante chocan contra el relieve y se ven obligados a quedarse estancados, un factor que alarga la duración de las lluvias que portan y que en ocasiones son moderadas e incluso puntualmente fuertes.

-La convección producida por el ascenso del viento cálido y húmedo de levante a través de la ladera de la montaña. Este mecanismo a veces se convierte en el detonante de intensas tormentas cuando obliga a interactuar a esta masa cálida con otra más fría en altura. Tal circunstancia produce nubes de gran desarrollo vertical: núcleos nubosos causantes de fuertes tormentas estacionarias –propias de situaciones de DANA o gota fría-.

Estamos ante una zona que destila esa esencia de afán curioso que muy pocos lugares tienen. Las altas montañas junto a la zona marítima, los bruscos desniveles y los prados de pequeña vegetación en la parte alta, más propios de terrenos norteños, crean un clima muy peculiar. El visitante no se siente ajeno a los titanes que crea esta zona. Números de récord. Gandía, el día 3 de noviembre de 1987, alcanzó la tercera plaza de máxima precipitación en España recogida en 24 horas:720 litros por metro cuadrado. Algo más al sur, en las localidades de Oliva y La Pobla del Duc, los pluviómetros aún recibieron mayores registros con 817mm y 790mm respectivamente. Son datos extraordinarios que hacen que la estancia en estos macizos sea reconfortante. Además, cuando sigues el camino de ascenso al Montdúver hay elementos que despiertan auténticos enigmas. Por ejemplo, el emplazamiento a cientos de metros de cualquier carrera o núcleo urbano, entre el matorral y el pinar mediterráneo, de un autobús que se erosiona en los brazos de un torrente seco. Muchas veces el desconocimiento se une a la naturaleza de récord para crear cuentos a los pies del gigante.

miércoles, 13 de octubre de 2010

Balance de la situación: 12 y 13 de octubre.

Mientras caen las últimas gotas en el sur de Valencia y el norte de Alicante en Meteovisión hacemos balance de la situación inestable de estas últimas 48 horas. Lo cierto es que no ha tenido el alcance que se esperaba, nos enfrentábamos a unas condiciones meteorológicas muy cambiantes que hacían muy difícil la predicción. No hemos tenido grandes centros de presión y cuando los elementos son a tan pequeña escala la tarea se dificulta en exceso. Se han barajado conceptos como Gota Fría o incluso Medicane, fenómenos que en ningún caso han tenido los efectos esperados y que han hecho que hayamos tenido unos días muy positivos en general. Al menos esa es la impresión, aunque desgraciadamente siempre queda un recoveco para la excepción. La gran perjudicada ha sido la zona más litoral, donde se han producido numerosos daños causados por el intenso temporal marítimo que ha dejado olas de hasta 4 metros, ya saben, a efectos del famoso Medicane -que quizás no lo ha llegado a ser finalmente, ahora daremos paso a la explicación-. El tráfico marítimo de Castellón o Gandía ha quedado parcialmente interrumpido y en tierra firme, según la Conselleria de Gobernación, se han registrado hasta 1445 incidentes. Eso sí, ninguno relevante. Hablemos de las lluvias.

Como ven en el anterior mapa, las zonas más afectadas por las precipitaciones han sido las más cercanas a la costa. Principalmente de Castellón, Valencia y norte de Alicante, destacando especialmente dos puntos: la comarca castellonense del Baix Maestrat y la alicantina de La Marina Alta donde, puntualmente, se han superado los 100 litros por metro cuadrado. En el resto de la costa de la mitad norte registros superiores a los 40mm e inferiores en el interior centro y sur. La comarca del Bajo Segura ha sido la menos beneficiada con cantidades inferiores a los 5mm en los pluviómetros, a pesar de que el lunes sí que se registró en esta zona alguna tormenta intensa.

¿Qué ha pasado con el Medicane?
Tenemos que hablar de nuevo de excepciones. No ha tenido efectos generales, ni mucho menos, pero sí localmente anoche se registraron rachas de viento intensas en la Marina Alta superiores a los 100km/h. En el resto de la Comunitat no se superaron los 40km/h excepto en algunos casos muy puntuales. Para ver registros más destacables tendríamos que desplazarnos a Cataluña, donde observatorios como el de Cambrils o Sant Vicenç de Montalt sí que fueron testigos de rachas superiores a los 100km/h. Quizás, si tuvieramos que destacar algo sería el temporal marítimo causado, que ha dejado muchos desperfectos en las playas mediterráneas. Respecto a la pregunta si contamos o no con este fenómeno, parece que es pronto para obtener conclusiones. Los ingredientes los tenía pero puede ser que no la estructura: para que se considere medicane tiene que contar en algún momento de su existencia con un "ojo" libre de nubes. Saquen sus propias conclusiones...


martes, 12 de octubre de 2010

Medicane : Mediterranean Hurricane

Si hoy miran las imágenes del satélite Meteosat se sorprenderán, de verdad lo auguro, porque podrán ver una gran masa de nubes con trayectoria circular rozando las costas del este peninsular. ¿Visualizan el ojo de un huracán? No hace falta que lo imaginen, quizás hoy lo tengan realmente cerca. De todos modos no se dejen engañar, no estamos ante un ciclón tropical, ni mucho menos, se trata de un fenómeno poco usual pero endémico del Mediterráneo. A pesar de la similitud con sus familiares atlánticos, esta formación tiene pocas coincidencias respecto a ellos en su ADN. Su funcionamiento interno es parecido y tal circunstancia se convierte en la única afinidad.

Este centro de bajas presiones se crea a partir de una Depresión Aislada de Niveles Altos (DANA) que ya está debilitada -seguro que recuerdan este factor por su relación directa con la conocida Gota Fría- y de un núcleo cálido en niveles bajos. Esta interacción es la que mueve a estos complejos mecanismos, que en ocasiones hacen girar las nubes formando una espiral e incluso un "ojo". Además, el contraste entre la masa cálida más superficial y la fría se convierte en la principal diferencia respecto a los huracanes, ya que estos carecen de la segunda. A pesar de estas diferencias no crean que son fenómenos inofensivos. El reforzamiento del centro de bajas presiones puede llegar a provocar vientos realmente intensos -de más de 100 km/h- y lluvias torrenciales por su carácter convectivo, con nubes de gran desarrollo vertical. No se pierdan el seguimiento de esta estructura a través de foros especializados.